¿Qué pasa por tu mente cuando oyes esta afirmación? ¿Te lo crees ? ¿La sientes ? Los seres humanos queremos ser amados tal y como somos. Sin tener que hacer nada para ello. Tal como somos. Tanto si lo sientes en lo más profundo de tu ser como si no, todos tenemos esta necesidad en nuestro interior. Por eso el tema del amor está tan presente en la vida cotidiana y en los medios de comunicación. Hay innumerables películas de amor porque los seres humanos anhelamos precisamente ese amor que se presenta en las películas. ¿Quizás también para traer por un momento a nuestras vidas el sentimiento del amor puro y romántico? Pero cuando la película termina, la realidad nos alcanza, por desgracia. Vemos los defectos de nuestras propias relaciones o amistades. ¿Qué bonito sería que nos quisieran así por un momento?
Quizá también pienses que si te peinas de una forma especial o haces algo especial, la gente te querrá más. Pero, ¿sigue siendo eso amor? Entonces el amor sería condicional . ¿No debería la gente amarnos así, sin que tengas que ganarte el amor? ¿Simplemente porque eres TÚ? Supón que hubiera alguien que te amara incondicionalmente: ¿querrías conocerlo ?
Conocí a alguien que afirma ser exactamente eso. Es más, incluso afirma ser la personificación del amor. Y cuando llegué a conocerle mejor, me di cuenta de que decía la verdad . Y lo mejor es que puedes acudir a él tal como eres. Y siempre tiene un oído abierto y se toma tiempo para ti. En su presencia , también puedes sentir que te ama de verdad e incondicionalmente . Su nombre es Jesús. Quizá ya hayas oído hablar de él. Quizá también te hayas formado una idea de él o lo hayas descartado como un buen tipo de anteayer. Pero, ¿puedo invitarte a que vuelvas a conocerle sin reservas? Puedes saber más sobre él aquí:“El amor personificado”].





